Tres objetos, mil combinaciones
Con solo un libro antiguo, una cinta de seda y una vela LED, construimos múltiples escenas. Libro abierto en regazo, cinta anudada al cabello, vela sobre charola metálica reflejando destellos cálidos. El secreto fue variar alturas, ángulos y distancias. Así, el ojo siempre encontró novedad, y la historia permaneció coherente, íntima y absolutamente encantadora.